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Poner la gestión cultural en el lugar donde creemos, por convicción: como herramienta de transformación social
Entrevista con Adrián Gorgone, coordinador del Cine El Progreso.
 

Adrián Gorgone es el coordinador del cine El Progreso, y durante su gestión este antiguo cine recuperado se ha convertido en mucho mas que "el último cine de barrio", como él y su equipo lo llaman. Este espacio cultural es un referente para los vecinos, pero también un polo de atracción para todos los porteños por su amplia oferta cultural, y un ejemplo de gestión innovadora al servicio de los ciudadanos.

Cual fue tu experiencia previa a El Progreso?
Estudié comunicación social y después comencé a trabajar en producción en distintos medios de comunicación, (radio, televisión, cine) hasta que en el ultimo Buenos Aires No Duerme me convocaron a formar parte desde un equipo de producción. Desde entonces trabajo como contratado en la Secretaria de Cultura porteña. Si bien nunca milite en ningún partido político, me dieron la posibilidad de trabajar en gestión cultural, y así fui docente de un taller de video del Programa Cultural en Barrios, después promotor del Centro Cultural Castagnino del barrio Piedra buena y desde abril del 2001 soy el coordinador del Cine El Progreso, un sitio cultural en el ultimo cine de barrio. Además fui parte del equipo de producción del Programa durante dos años.

Como se gestó y concretó la reapertura del cine?
El Progreso se reabrió en el 99 en un programa que se quería llevar adelante en la ciudad, de recuperación de salas de barrios. Y digo se quería porque solo se reabrió el Progreso para después cerrarlo dos años mas tarde. Hasta que en el 2001 el Programa Cultural en Barrios, que tiene 39 centros culturales en los barrios de la ciudad, se hace cargo de este espacio. Desde ese momento transformamos El Progreso en un lugar que de a poco se convirtió en un polo cultural al sur de la ciudad, en Lugano.

Desde ese momento el Progreso ofrece una propuesta para todos de manera gratuita, es el primer acceso a los bienes culturales. Es el espacio que la gente tomó como referente cultural del barrio, que por cierto tiene varios. Por eso no tengo dudas en afirmar que con nuestra gestión el Progreso reabrió sus puertas de verdad y lo hacemos día a día, porque un proyecto de estas características no significa una reconstrucción edilicia y nada mas.

Cuales fueron tu estrategia y líneas de gestión para acercar el barrio al espacio?
Fueron varias...algunas significativas fueron: la gratuidad en primer termino, todas las actividades y contenidos que ponemos en EL Progreso son de entrada gratuita. Logramos acercar producciones de los Centros Culturales Barriales, convirtiéndonos en su escenario natural. Todas las expresiones artísticas del barrio contaron con un espacio donde poder expresarse. Pudimos traer artistas de reconocida trayectoria. El cine fue el eje de la recuperación en el Progreso: gracias a la relación que tenemos con las distribuidoras cinematográficas, se pueden ver los títulos del circuito comercial con apenas semanas de retraso.

Además generamos contenidos para ciclos que acercan un cine que habitualmente los vecinos del barrio no tenían manera de ver o debían cruzar toda la ciudad para poder hacerlo. Así nacieron ciclos como Cine Desperta, que muestra la diversidad cultural que nos trae el cine del mundo, siempre tomando como eje a los grandes directores o las nacionalidades. “Otro lado” es el ciclo donde habitualmente se ve lo que en ningún lado podes ver acá del otro lado de la ciudad en Lugano, todo el cine independiente nacional que no encuentra pantalla fácilmente, lo nuevo, lo mejor lo que la escena cuenta. Con estos ciclos entre otros logramos que nuestra gente se relacione con el séptimo arte de un modo particular. Recordemos que la programación del Progreso de cine presenta mas de 10 títulos por mes. Todo el cine, pero sobre todo nuestra virtud es no ruborizarnos y usar al llamado cine comercial para captar al publico y luego si mostrar otras opciones que muchas veces creemos mas validas.

Pero por sobre todo el cine también esta a disposición de la gente, festivales solidarios relacionándonos con otras instituciones, la posibilidad de que distintos programas cuenten con nuestro espacio. Poner la gestión cultural en el lugar donde creemos, por convicción, como herramienta de transformación social. Llevamos a cabo un trabajo comunicacional que no solo intenta informar al territorio lo que pasa en El Progreso, nuestra presencia en los medios nacionales es constante, sobre todo en las agendas culturales y en notas sociales en medios de distintas concepción ideológica. Esto permitió hacer conocer al Progreso en toda la ciudad, logrando que vecinos de todos lados vengan a Lugano. Para nuestros vecinos esto es muy importante. Porque no siempre los medios muestran esto de nuestro barrio, por el contrario, la gente siente una identificación con sus cosas por verlas reconocidas en los medios, por eso logramos que todos los componentes sociales del barrios y su diversa composición pasen por El Progreso y lo sientan un espacio que les pertenece.

Cuales consideras que fueron las principales dificultades, aciertos y errores de tu gestión?
Nuestra mayor virtud fue el trabajo en equipo y creer que podíamos hacerlo. Sentir que nuestro trabajo es mas que eso, es un modo de expresar una creencia, la convicción de llevar adelante una gestión cultural desde una Secretaria de Cultura, siendo lo mas profesional que podemos. Tener al Programa Cultural en Barrios como referente, como verdadero modelo de gestión aun con sus defectos. Capacitándonos de manera constante, estando informados y leyendo permanentemente las necesidades y inquietudes del contexto social que no solo esta reducido a nuestro barrio. Esas pueden ser algunas de nuestras virtudes. Otra fue la comunicación, que ha hecho que otros vecinos de la ciudad se nos acerquen para intercambiar experiencias de gestión en busca de recuperar otras salas. De hecho han logrado que el Gobierno compre una en mataderos (el ex cine El Plata) y el 25 de Mayo en Villa Urquiza. Hace unos dias nos encontramos con los vecinos del Tarico de la Av. San Martín, que buscan reabrir su cine. Si bien no creemos ser los únicos causantes de esto, sabemos que fuimos los primeros en tener gestión en un espacio de estas características, y no hay dudas que somos referentes en este aspecto.

Las dificultades son pequeñas luchas diarias, y las que en el juego político nos dejan sin comprender algunos escenarios por demás absurdos de intereses mezquinos. Desde hace dos años queremos terminar de equipar técnicamente nuestra sala y calefaccionarla, en invierno hace mas frió que en la Antártida...pero parece difícil para la estructura que tenemos, es una pena, pero estamos con el desafió de lograrlo el año próximo.

Queremos mantener la mística, la estética de la sala, pero hacerla mas confortable pera nuestra gente. Basta mencionar que en la programación de vacaciones de invierno, que es extraordinaria, mas de 25000 chicos pasan a ver cine, teatro o muestras. Los errores en materia de gestión también suelen ser muchos, pero siempre transformándolos en experiencia serán usados para llegar a nuestros objetivos. Seriamos tontos en creer que cuando algo nos sale mal o no logramos lo esperado no hemos hecho algo mal. Muchos gestores tienen una mirada despectiva hacia los demás cuando se equivocan sintiéndose incomprendidos o tienen un discurso omnipotente. Tenemos la suerte de estar trabajando en la gestión, y si bien en estos últimos años se comenzó a dar la carrera en diversas universidades aun estamos en camino y en la búsqueda de una formación profesional. Seria un error creernos que formarnos no es necesario, por nuestra experiencia, como también no tenerla en cuenta a la hora de profesionalizar nuestra tarea. Eso es algo que en el progreso intentamos hacer todos los días en nuestro trabajo, ser gestores culturales.

Cual es la visión del proyecto para el futuro?
Terminar de posicionar al Progreso como un verdadero polo cultural en la ciudad, desde Lugano. Generar un intercambio con los otros espacios de iguales características que se abran en otros barrios. Dejar en las mejores condiciones técnicas al cine en el próximo año, seguir profundizando los aciertos. Tener mejor registro de nuestra gestión que sirva como experiencia valida para otros casos.

Queremos mantener la mística, la estética de la sala, pero hacerla mas confortable pera nuestra gente. Basta mencionar que en la programación de vacaciones de invierno, que es extraordinaria, mas de 25000 chicos pasan a ver cine, teatro o muestras. Los errores en materia de gestión también suelen ser muchos, pero siempre transformándolos en experiencia serán usados para llegar a nuestros objetivos. Seriamos tontos en creer que cuando algo nos sale mal o no logramos lo esperado no hemos hecho algo mal. Muchos gestores tienen una mirada despectiva hacia los demás cuando se equivocan sintiéndose incomprendidos o tienen un discurso omnipotente. Tenemos la suerte de estar trabajando en la gestión, y si bien en estos últimos años se comenzó a dar la carrera en diversas universidades aun estamos en camino y en la búsqueda de una formación profesional. Seria un error creernos que formarnos no es necesario, por nuestra experiencia, como también no tenerla en cuenta a la hora de profesionalizar nuestra tarea. Eso es algo que en el progreso intentamos hacer todos los días en nuestro trabajo, ser gestores culturales.

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